AGRADECIMIENTO

Queridos hermanos,

Describir lo vivido ayer con palabras es difícil. Las emociones, los sentimientos, cuando son de verdad, sinceros, no hace falta expresarlos, se llevan en el corazón de cada uno. Y eso sólo la Virgen lo conoce. Sólo la Virgen sabe la ilusión, las ganas, los nervios que tenía toda la Hermandad ante este acontecimiento. Sabe el trabajo, el esfuerzo, el cariño que han puesto en esto todos los hermanos, esos soleanos valientes, que se dejan la vida por Ella cada día del año.

Queremos agradecer públicamente a todas las Hermandades de Almería y los grupos jóvenes de las diferentes hermandades y a la asociación Providencia, que adornaron las calles y llenaron hasta rebosar el paso de pétalos de flores. Hermanos, quizás muchos de vosotros os sintáis algo soleanos en vuestro corazón, pero la Virgen sabe cuánto nos pudimos sentir ayer de cada una de vuestras hermandades al veros sonrientes y felices de formar parte de esto. Gracias infinitas. En esta casa tendréis siempre la vuestra.

Al Cabildo de la Catedral por la disposición al recibirnos. A las monjas de los tres conventos, por sus rezos y sus cantos. Al Consiliario de Hermandades y Cofradías, al Ayuntamiento de Almería y a Juan José Matarí diputado por Almería en el Congreso de los Diputados por acompañarnos esta noche.
A los artistas. A los cantantes, a los músicos. A la presidenta de la Peña el Morato, al Niño de las Cuevas y su hija (ese violín), a la saetera Antonia López, a los tamborileros y el coro de la Hermandad del Rocío de Almería. A Carmen, Rosa y Jesús por esas sevillanas tan soleanas. Ella es la madre del cante y la tratasteis como tal. A la Banda Sinfónica La Oliva de Salteras por hacerlo posible, y hacerlo así de bien. A la cuadrilla de costaleros y sus capataces, por la entrega, y por quererla mucho y por quererla siempre. A Paco Valdivia y a Juan Rosales por su amor a La Soledad.
A la ciudad de Almería, a su bendita gente, por la multitudinaria acogida durante casi cinco horas llenas de alegría y devoción a la Soledad, que si bien nunca está sola, ayer muchísimo menos. Quizás ese perfil izquierdo que Ella tiene, tan suyo, tan de todos, lo notamos hoy menos, mucho menos triste.
GRACIAS